En este videoclip Jamiroquai se cargó (se cayó por una de las curvas) el coche favorito de su colección, no se si era el Ferrari o el Lamborghini, de los cuales sólo había dos en el mundo, el suyo y otro. ¿Adivinas qué hizo? Se fue a buscar el otro y se lo compró a su dueño por no se qué barbaridad de pasta.
¿Lo ves? En el fondo, es infeliz. Pero hace muy buena música
Al parecer no fue él el que tuvo el accidente sino el que realizaba el transporte y efectivamente compró uno exactamente igual a un coleccionista de la zona (Cabo de Gata, Almería).
Y si es infeliz lo es con buenos coches y buena música jijii
El problema de este infeliz y los coches es que los usa a velocidades peligrosas en carreteras normales, como participante en la Gumball 3000, por ejemplo. A ver si alguien le unta a collejas y se guarda esas ansias de correr para circuitos cerrados.
Aún así, (y en el caso de este video) que envídia poder tener carreteras cerradas para poder pisar el acelerador…
En este videoclip Jamiroquai se cargó (se cayó por una de las curvas) el coche favorito de su colección, no se si era el Ferrari o el Lamborghini, de los cuales sólo había dos en el mundo, el suyo y otro. ¿Adivinas qué hizo? Se fue a buscar el otro y se lo compró a su dueño por no se qué barbaridad de pasta.
¿Lo ves? En el fondo, es infeliz. Pero hace muy buena música
Al parecer no fue él el que tuvo el accidente sino el que realizaba el transporte y efectivamente compró uno exactamente igual a un coleccionista de la zona (Cabo de Gata, Almería).
Y si es infeliz lo es con buenos coches y buena música jijii
Más info.
El problema de este infeliz y los coches es que los usa a velocidades peligrosas en carreteras normales, como participante en la Gumball 3000, por ejemplo. A ver si alguien le unta a collejas y se guarda esas ansias de correr para circuitos cerrados.
Aún así, (y en el caso de este video) que envídia poder tener carreteras cerradas para poder pisar el acelerador…